Viernes 21 Septiembre 2018

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Piden al SAS contratos estables para recuperar a los que se marcharon y la transformación de la exclusividad en otro complemento para que haya trasvase entre la pública y la privada

MANF21JFuente: malagahoy.es

Sindicatos y profesionales llevan años denunciando la escasa cobertura de vacaciones, bajas y permisos en la sanidad pública. Pero el Colegio de Médicos ha lanzado además una advertencia: la falta de facultativos puede agravar la situación porque cuando el Servicio Andaluz de Salud (SAS) quiera contratar profesionales tendrá dificultades para encontrarlos ya que muchos se han marchado a otras comunidades autónomas o al sector privado.

"Va a ser un verano crudo porque va a ser difícil encontrar profesionales disponibles. Debe haber una planificación más a largo plazo. Muchos se han ido a otras comunidades autónomas o han apostado por la privada", manifestó el presidente del Colegio de Médicos de Málaga, Juan José Sánchez Luque. Los problemas pueden repercutir especialmente sobre Urgencias y atención primaria, según estimó.


COMIENZAN LOS CIERRES DE AGENDAS DE LOS ESPECIALISTAS POR LA FALTA DE SUSTITUCIONES


En síntesis, el panorama que trazan los profesionales es que el SAS sustituye poco y que cuando necesite contratar especialistas, no siempre los hallará. Según los cálculos de los sindicatos, la cobertura en estas vacaciones estivales -incluyendo todas las categorías- no llega al 60% del personal que toma su descanso anual.

Sánchez Luque reiteró las dos medidas que pueden paliar el déficit de facultativos. Por un lado, reclamó contrataciones dignas y estables para hacer una "recaptación con condiciones atractivas" de los médicos que se han ido a otras autonomías huyendo de la precariedad.

Por otro, propuso la transformación del complemento de exclusividad en otro diferente, de modo que se mantenga el ingreso -de unos 800 euros mensuales- sin impedir la compatibilización de la sanidad pública y la privada. Según Sánchez Luque, el mercado laboral está muy encorsetado y complica aún más encontrar profesionales disponibles.

Debido a la fuerza de la sanidad privada en la provincia -que es la más potente de toda Andalucía-, numerosos médicos del sistema público se pasaron a ese sector en la época de los contratos al 75% y no han vuelto.

Por otra parte, los usuarios ya han empezado a sentir los efectos de que la cobertura del personal de vacaciones no sea al completo. Javier, un paciente del área metropolitana, acudió a su centro de salud para una derivación al oftalmólogo y otra al traumatólogo. Aunque la administrativa le informó que la primera consulta tenía la garantía de un tope de espera de 60 días, no le tramitó las citas porque las agendas estaban cerradas, y le indicó que, si no tenía noticias en un mes, volviera al centro de salud. Otro usuario, Rafael, también contó el caso de su hija que debería tener ya asignada la revisión con el especialista para septiembre y sin embargo todavía sigue sin fecha para acudir a la consulta.

Juan Miguel Contioso, representante de UGT, explicó que cuando las peticiones de cita con un especialista se van acumulando y están a punto de desbordarse, entonces el SAS abre el grifo, hace contratos para poder responder a la demanda y se abren las agendas. No obstante, el representante sindical admitió que todavía los centros están cumpliendo los decretos de tope de espera porque el verano acaba de empezar. Otra cosa, advirtió, será la situación después de tres meses de vacaciones del personal con una cobertura insuficiente, según las organizaciones sindicales.

Por su parte, Rafael González, responsable de Sanidad de CCOO, resumió que el cierre de agendas es lo habitual en todos los veranos. "No se sustituye, se cierran consultas y ahí está el recorte", afirmó. Y recordó que mientras la cita no se registra en el sistema informático, no empiezan a correr los plazos de tope de espera. "Es una forma de maquillar los datos porque mientras el paciente no esté incluido en ningún registro, no cuentan los plazos", remarcó. La falta de sustituciones fue una de las reivindicaciones por las que el pasado 21 de junio se manifestaron más de 2.000 malagueños.

Este verano, el SAS ha destinado 25,2 millones de euros a la cobertura de las vacaciones, un 2% más que el año pasado para la contratación de más de 3.700 profesionales. Pero las organizaciones sindicales aseguran que aun así las sustituciones serán inferiores a las de la temporada pasada.


La provincia perdió 1.200 facultativos en una década


Un reciente estudio del Colegio de Médicos de Málaga precisó que la provincia perdió casi 1.200 facultativos en una década debido, sobre todo, a la precariedad laboral. Pero concluyó que cuatro de cada cinco volverían si mejoraran las condiciones laborales. La encuesta hecha por la entidad colegial y presentada hace tres meses, detallaba que el 80% retornaría y preferentemente a trabajar en la sanidad pública. No obstante, de estos profesionales, el 57% matizaba que ello dependería de que se les ofreciera estabilidad, mejoras económicas y de que hubiera más dotación de personal, tanto en los hospitales como en los centros de salud. Otro dato revelador de aquel estudio era que el 54% se marchó para tener estabilidad laboral. Las otras causas para irse de la provincia fueron mejoras económicas y rechazo a los contratos basura. Entre 2007 y 2017 se marcharon de Málaga 1.178 facultativos, el equivalente a siete promociones de Medicina.

 

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