Lunes 16 Septiembre 2019

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La recién galardonada como mejor médica del mundo, Verónica Casado, pide más facultativos para su especialidad y resalta la importancia del papel de la docencia

verocasadoLa mejor médica del mundo es de Valladolid. Verónica Casado recibió ayer la noticia de que había sido la ganadora del premio más prestigioso que entrega la Organización Mundial de la Medicina de Familia (Wonca). El galardón reconoce a aquellos médicos que han logrado la excelencia en la asistencia sanitaria a nivel mundial.

"Estoy como en una nube", ha afirmado Casado. "El premio lo he recibido con muchísima emoción. Un reconocimiento de este nivel es una gran alegría". La doctora ha asegurado que no es un premio sólo para ella, sino "para todos los médicos de familia del país". Virginia Casado recalcó que no se considera la mejor facultativa a nivel mundial, "da mucho vértigo, hay médicos extraordinarios en todo el mundo".

El lunes por la mañana, cuando recibió la noticia desde Corea del Sur donde se celebra la reunión de la Wonca, esta doctora vallisoletana no lo podía creer. "En ese momento se me encogió el corazón", confesó. Para conseguir este premio, primero hay que postularse como candidato, y esto no lo puede hacer uno mismo, tienen que ser otros profesionales los que le propongan a uno como posible ganador del certamen. Para Casado "el simple hecho de que la gente que te conoce decida que te mereces la candidatura ya es un premio".

La facultativa tiene clara cuál es su principal reivindicación respecto a la medicina de familia: "Lo más difícil de mi trabajo a día de hoy es la pelea de los tiempos". Virginia Casado aseguró que la medicina de atención primaria necesita más profesionales.

El principal problema por el que están pasando, dijo, es que cada vez hay más enfermedades crónicas, y diagnósticos complicados, que necesitan ser atendidos en un tiempo mayor al que de media les piden por paciente, "no podemos atender en seis minutos".

La médica ha asegurado que los especialistas de familia son la base del sistema sanitario. Hizo una comparación: "El mundo de la medicina se puede entender como la creación de un castillo humano. Para que este pueda tener muchos pisos necesita una buena base, y que los miembros de esa base sean fuertes. La medicina de atención primaria es la base del castillo que es la medicina".

Dentro de la petición de Casado sobre el aumento del número de médicos de atención primaria, se encuentran también los profesionales del ámbito rural. "Se debe mantener un sistema que dé respuesta a las necesidades de los médicos rurales, respetando el equilibrio con los de la ciudad". Además, la médica vallisoletana ha asegurado que los facultativos del ámbito rural necesitan una mejora en los medios que utilizan para actuar con una mayor eficacia. "Deben contar con herramientas resolutivas".

Cuando Virginia Casado era pequeña, siempre decía que de mayor quería ser profesora, pero su padre la convenció de que fuera médica. Algo de la docencia y la educación le caló hondo, a pesar de dedicarse finalmente al mundo de la medicina. Aseguró que para ella es "indisoluble" la asistencia de la docencia. "Trabajar con gente joven es primordial". También quiso subrayar la importancia de las prácticas para los estudiantes de medicina: "No amas lo que no conoces. Las prácticas son imprescindibles para los alumnos".

Casado defendió la "gran calidad" de la medicina de familia en España, y de todas las especialidades médicas. "En Reino Unido si eres uno de los mejores médicos de tu promoción te dedicas a la medicina de familia. Los ingleses cuando se quedan sin especialistas en su país acuden a España, esto demuestra la calidad de nuestros médicos especialistas".

Prueba de su fiel apoyo a la educación en medicina es que recientemente se ha unido al Grupo de Trabajo de Wonca Mundial en docencia. Es uno de los más potentes a nivel internacional, y promueve la educación y docencia en medicina.

Virginia Casado trabaja actualmente en el Centro de Salud de Parquesol. Comenzó en 1989, ella aseguró que es "toda una vida". Nunca ha querido marcharse, a lo largo de su carrera le han ofrecido "buenas ofertas de trabajo" pero declaró que hace lo que quiere hacer, aunque "deberían mejorar las condiciones en las que trabajamos actualmente". La médica defendió que, para ella, los mejores premios son los cotidianos, que son el cariño y la lealtad que recibe de pacientes, alumnos y residentes.